Las ventas en la feria de Ponchos cayeron cerca del 12% en lo que va del año, según un sondeo de Sarance Visión a 40 comerciantes. La mayoría coincide en dos causas: menos turistas y costos más altos.

El precio del poncho de lana subió entre 15% y 20% por el encarecimiento de la materia prima. Algunos artesanos optaron por telas mixtas para mantener el precio, aunque reconocen que la calidad cambia.

Los fines de semana largos siguen siendo la mejor temporada. Para diciembre esperan la llegada de visitantes y el regreso de familiares migrantes.

La feria se mantiene como uno de los principales atractivos de Otavalo, pero los comerciantes piden mejor señalización, baños y seguridad.