El servicio de agua potable regresó esta mañana a San Luis, Pucará y los barrios altos de Otavalo después de 72 horas de cortes. La empresa municipal confirmó que la red opera al 60% de su capacidad y que el bombeo se mantiene por turnos.
El corte comenzó el domingo por una falla en la línea de conducción que abastece a la zona norte. Técnicos municipales trabajaron durante el fin de semana en dos empalmes y una válvula de control que, según el informe preliminar, tenía más de veinte años sin mantenimiento.
Lo que todavía no se conoce es el plan completo de reparación ni el cronograma para normalizar la presión. El municipio ofreció una rueda de prensa para esta tarde; Sarance Visión la cubrirá en vivo. Mientras tanto, los tanqueros siguen repartiendo agua en cuatro sectores.
Los reportes ciudadanos en Visión+ muestran que la emergencia no empezó el domingo: desde septiembre se registraron 34 avisos por baja presión en la misma zona. Esos datos se pueden consultar en el mapa público de la herramienta.


